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Clínica Antequera

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CARBOXITERAPIA.

Es un tratamiento no quirúrgico en el que se usa terapéuticamente el anhídrido carbónico (CO2) por vía percutánea, subcutánea o intradérmica. Se aplica para mejorar la microcirculación sanguínea en caso de úlceras vasculares, para reducir los tejidos grasos (mediante la ruptura de la membrana de la célula grasa) y para rejuvenecimiento cutáneo. En este último caso, se consigue una oxigenación que mejora notablemente la elasticidad de la piel. También se utiliza como complemento de la lipoescultura.

La terapia consiste en microinyecciones de CO2 médico en la zona a tratar, mediante una finísima aguja conectada a un aparato que regula la velocidad del flujo, el tiempo de infusión y la dosis. Este gas no representa ningún peligro, puesto que es el mismo que expulsa nuestro cuerpo a través de la respiración. Los tratamientos corporales suelen ser de unas 20 sesiones, que se suelen realizar dos veces a la semana. Los tratamientos faciales se suministran una vez a la semana. Cada sesión requiere unos 20 minutos y el paciente puede reanudar sus actividades habituales inmediatamente.

En cualquier tratamiento de Medicina Estética hay que hacer una historia clínica detallada y aportar un consentimiento informado. Más información: Calle Cantareros nº 14 2º B Antequera 29200 Teléfono 952 70 27 51.

MESOTERAPIA FACIAL.

Su principal indicación es la prevención y tratamiento del envejecimiento cutáneo. Se realiza mediante microinyecciones indoloras en la zona afectada que queremos tratar (cara y cuello).

Como tratamiento preventivo se debe realizar a partir de los 30 años, aunque no existe límite de edad para obtener un efecto rejuvenecedor en las zonas tratadas. Los productos utilizados más frecuentemente son las vitaminas y el ácido hialurónico, además de una gran variedad de medicamentos homeopáticos que hidratarán la piel en profundidad y estimularán la formación de colágeno y elastina disminuyendo la flacidez cutánea.

La frecuencia del tratamiento es de una sesión cada quince días hasta completar seis sesiones en total. El mantenimiento será una sesión mensual o cada mes y medio, dependiendo del estado de la piel a tratar.

Es muy importante una protección solar correcta y una pauta cosmética en el domicilio adecuada a cada piel.

En cualquier tratamiento de Medicina Estética hay que hacer una historia clínica detallada y aportar un consentimiento informado. Más información: Calle Cantereros nº 14 2º B Antequera 29200 Teléfono 952 70 27 51.

LIPOATROFIA SEMICIRCULAR.

La lipoatrofia semicircular se presenta clínicamente como una zona semicircular de atrofia del tejido celular subcutáneo localizada generalmente en las piernas. Los planos musculares adyacentes permanecen intactos al igual que la piel de la zona.

En los últimos 15 años se han notificado grupos de personas que presentan estas lesiones en un mismo lugar de trabajo, por lo que se plantea incorporarla dentro del grupo de enfermedades laborales. La estadística más importante publicada hasta ahora es de 900 casos en un grupo de trabajadores de una aseguradora de Bruselas, cuya investigación estuvo a cargo de los Dres. Bart Curves y Annemarie Maes. En febrero de 2007 se detectaron varios casos en un mismo edificio de oficinas de Barcelona, por lo que la administración intervino para investigar los factores de exposición, efectuar una búsqueda activa de nuevos casos y proponer medidas preventivas/correctivas.

Etiopatogenia

Es una entidad de origen desconocido, y se han planteado varias hipótesis respecto de los factores que la desencadenan. Se mencionan como probables la presión local mecánica que produciría microtraumas repetitivos y la exposición a campos magnéticos y/o electricidad estática.

Se han publicado casos aislados desencadenados por microtraumatismos repetitivos (presión local sobre una misma área de tejido repetidas veces o utilización de ropa, medias o fajas que ajustan sobre un área determinada). En los casos múltiples en un mismo sitio de trabajo se han realizado estudios sobre el cableado de los ordenadores, la humedad del ambiente, el material de los muebles de oficina y la estática de las moquetas. Se plantea que puede existir cierta relación causal con la exposición a campos magnéticos y electrostáticos, pero los estudios realizados no tienen aún un resultado estadísticamente significativo. La evidencia científica de conocimiento causal se encuentra en grado 3-4, muy bajo en la escala.

También un gran porcentaje de individuos afectados presentan las lesiones a un mismo nivel, aproximadamente 72 cm. del suelo, que coincide con la altura estándar del mobiliario de oficina. Esto se ha detectado en los casos publicados en diversos países. Al revisar la literatura sobre esta patología, interpretamos que confluyen varios factores para desencadenarla, incluyendo el microtraumatismo.

Histopatológicamente en una primera fase se observan cambios inespecíficos, con infiltración linfocítica perivascular. En la fase siguiente se observa disminución del volumen y el número de adipocitos, con reemplazo por tejido conectivo en fases más tardías. Los adipocitos son reabsorbidos por el sistema lisosomal de los macrófagos, pero aún está en estudio si los macrófagos son la causa de la reducción por las citoquinas que producen, o una consecuencia de la destrucción lipídica.

En cualquier tratamiento de Medicina Estética hay que hacer una historia clínica detallada y aportar un consentimiento informado. Más información: Calle Cantereros nº 14 2º B Antequera 29200 Teléfono 952 70 27 51.

¿QUÉ TRATA LA MEDICINA ESTÉTICA? : NEVOS.

El nevo es el crecimiento benigno de células de la piel. Si están pigmentadas, dan lugar a nevos epidérmicos (lunares con aspecto verrugoso). Otras veces aparecen como nevo azul, es decir, un pequeño lunar redondo y liso de color azul. No se conocen las causas que los provocan, pero siempre son benignos.

No obstante, su aspecto a veces es parecido al de otras lesiones de la piel que pueden no ser inofensivas. Por eso es muy recomendable que el médico estético realice una dermatoscopia para descartar malignidad. Se tratan con láser, aunque los nevos muy grandes pueden requerir cirugía.

En cualquier tratamiento de Medicina Estética hay que hacer una historia clínica detallada y aportar un consentimiento informado. Más información: Calle Cantereros nº 14 2º B Antequera 29200 Teléfono 952 70 27 51.

CIRUGÍA ESTÉTICA DEL ESQUELETO FACIAL.

Podríamos denominar deformidades maxilofaciales a un buen número de alteraciones estructurales que se caracterizan por involucrar a distintos elementos del esqueleto facial. De una manera genérica, podemos dividirlas en dos grandes grupos: congénitas y adquiridas.

En el grupo de las congénitas, tendríamos aquellas alteraciones que ya están presentes en el individuo en el momento del nacimiento. La más frecuente en este primer grupo es la llamada fisura labiopalatina, provocada por la fusión incompleta de las dos hemimaxilas y hemilabios durante el desarrollo intrauterino. Otras menos frecuentes pero dignas de mención, serían las llamadas disostosis craneofaciales, provocadas por la fusión prematura de diversas estructuras del esqueleto craneofacial. Entre estas vale la pena destacar por su frecuencia a los síndromes de Crouzon y de Apert.

En el apartado de las deformidades maxilofaciales adquiridas, podemos distinguir cuatro grupos diferentes en función de su etiología. Las deformidades como consecuencia de traumatismos faciales son alteraciones que aparecen en un momento determinado de la biografía del individuo. Este tipo de alteraciones han disminuido en frecuencia en Occidente, gracias al uso obligatorio del casco y del cinturón de seguridad. El segundo grupo de deformidades adquiridas, serían las de origen tumoral. Distintos tipos de neoplasias condicionan patrones malformativos variados, y la cirugía demolitiva asociada necesariamente al tratamiento de muchos de estos tumores, aún provoca ulteriores malformaciones cuya reconstrucción se recoge bajo el epígrafe de cirugía reconstructiva maxilofacial.

El tercer grupo de las deformidades maxilofaciales adquiridas lo integran las llamadas anomalías del desarrollo. Están provocadas por el desarrollo insuficiente o excesivo de uno o varios elementos del esqueleto facial. Esta alteración del esqueleto se instaura durante la infancia, y se acentúa durante todo el periodo en que persiste crecimiento craneofacial (18-20 años en función del sexo) (Behrents 1985). La disarmonía en el crecimiento de las partes esqueléticas durante el desarrollo condiciona discrepancias óseas cada vez mayores provocadas por el hecho de que una parte del esqueleto sufre un exceso o déficit de crecimiento, mientras el resto sufren un desarrollo normal. Cuando estas anomalías del desarrollo afectan a maxilar y/o mandíbula, es fácil deducir, que la alteración facial más o menos importante irá acompañada de una alteración oclusal.

Finalmente contemplamos un pequeño grupo de deformidades maxilofaciales adquiridas, provocadas por la atrofia de los maxilares secundaria al edentulismo. La pérdida precoz de piezas provoca a medio plazo y como consecuencia de la ley de Wolf (Del Rio y col 2001) una atrofia progresiva de las bases esqueléticas –fundamentalmente del maxilar-, que eventualmente condiciona también una alteración en la armonía facial.

En cualquier tratamiento de Medicina Estética hay que hacer una historia clínica detallada y aportar un consentimiento informado. Más información: Calle Cantereros nº 14 2º B Antequera 29200 Teléfono 952 70 27 51.

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